(inspirado en el "discipulado" que estamos haciendo con Kathy)QUÉ TRISTE ES QUE EN LA IGLESIA CRISTIANA HAYAMOS SEPARADO LA CONVERSIÓN EN DOS PARTES que en realidad son indivisibles.
Por una parte existiría una primera "conversión" que supuestamente sería el aceptar a Jesucristo como Salvador de nuestras vidas. Luego vendría otra "conversión" (la cual muchos posponen indefinidamente y muchos otros nunca la logran en realidad) que es convertirse en Discípulos de Cristo.
¡Qué tontería!... ¿Cómo es que hemos logrado divorciar estos dos elementos escenciales de la fe?
Uno es totalmente absurdo sin el otro... sin embargo eso es en la práctica lo que muchos hemos hecho.
¿Eres tú un Discipulo de Cristo?
Ser discipulo significa ir más allá de una relación superficial con el Salvador.
Ser discípulo implica reconocer a Cristo no solo como Salvador, sino como Señor y Salvador.
Significa reconocer la superioridad del maestro.
Significa reconocer la soberanía del Rey.
Significa obedecer.
Significa imitar.
Todavía me acuerdo del día exacto en que me "convertí" en discípulo. Fue un día de Enero de 1999. Ese día el Señor caló hondo en mi corazón y transformó mi religión en fe verdadera.
Recuerdo que me habló a través de la vida de Sansón. De hecho me reprendió a través de la vida de Sansón. En cierto modo me dijo:"Gustavo, mi paciencia también se agota". Para mi eso fue nuevo respecto al dios que me habia hecho en la mente, cuya tolerancia hacia mi pecado era tan infinita que en el fondo daba lo mismo seguir pecando o no.
Ouch.
Después dio su tiro de gracia... o mejor dicho, de Gracia (con mayusculas).
Otro pasaje, una frase pronunciada por María, madre de Jesús: "Hagan todo lo que él les diga" (Juan 2:5) fue lo que me terminó por transformar.
¡Hacer TODO lo que él me diga"... eso es ser discípulo!
Yo deseaba ser su discípulo, pero no estaba dispuesto a dejar de hacer lo que YO quería.
¡Qué contradicción!
Anhelaba ser todo lo que él me dijera, pero además queria seguir siendo lo que yo determinara.
Asi no se puede.
Entonces decidí. Decidí creerle. Decidí hacer todo lo que él me dijera. Y todo... es TODO.
- Conocerlo más
- Orar más
- Leer y Estudiar la Biblia más
- Adorarle más
mmmm pero eso suena bonito... pero ¿qué es TODO?...
Decidí:
- Honrar a mis padres
- Cumplir con mis responsabilidades, en los estudios, en mi familia
- Mantenerme virgen hasta el matrimonio
- Ver a Cristo en cada persona que conozco
- Amar a mi prójimo como a mí mismo
- Amar a mi prójimo como a mí mismo
- Amar a mi prójimo como a mí mismo
- Amar a mi prójimo....
- No pelar, y ser cuidadoso con la información que otros me confidencian.
- Amar y respetar la creación de Dios.
- No fumar ni hacerle daño a mi cuerpo.
- Ceder en mis derechos, cada vez que sea necesario.
- Cumplir mis promesas
- Respetar el tiempo de los demás.
- Ser cortés
- Preocuparme por el otro
- Rendir mis sueños a Dios
.......................
y cada día aprendo más sobre que es "TODO"...
Y no siempre es facil cumplir.
De hecho
nunca puedo.
Pero ahí está su Gracia. (Ver post anterior : "
Completamente Deshecho")
Que me libra.
Y siempre hay otra oportunidad.
Y no hay que despreciar las cosas pequeñas. Los pequeños detalles importan mucho.
Por último voy a hacer un comentario un poco subjetivo, pero que lo hago para honrar a quien se lo merece.
Hoy, en 2006, hay varias personas que han reconocido admiración hacia mí. No digo esto con soberbia, sino con humildad. Hay quienes me admiran por ser buen amigo, por ser un consejero, por ser amable, respetuoso, preocupado por los demás, simpático, o quizás cuanta cosa más.
Pues bien. Agradezco estas palabras. Pero ¿saben algo? No siempre he sido así. De hecho no es mi naturaleza. Cuando vean algo bueno que proviene de mí (asi como todo lo bueno que yo veo en uds), sepan que viene de Cristo. Y este "reflejarlo a Él" comenzó el Día en que decidí ser su discípulo.