UIZÁS SEA COMO LA LEVADURA EN EL PAN, pues de igual modo un poquito de duda y cuestionamiento añadido a la poca fe en la vida de uno, le ayuda a ésta a crecer e inflarse a tamaños gigantescos.
A mi me gusta tener un poco de dudas, de buscarlas, de orar, de responderlas.
A veces ni hay que buscarlas, porque aparecen solas.
En mi vida actual, mi fe se ha visto ensalzada con dubitaciones provenientes de distintos flancos. No le tengo miedo a la crítica acerca de mi fe y mi relación con Dios, porque a Él ya le conozco (no del todo aún, claro), pero a veces el ponerme en el lugar de aquellos que no le conocen me hace bien, inclusive para presentarles al Creador (Ver mi post
Inmune).
Desde hace algunos años ya, el Señor ha puesto en mi corazón el estudiar la fe de los Mormones, y así poder testificar a estas personas. Realmente ha sido muy enriquecedor hacerlo (quizás algún día me explaye más en este punto), pero lo que más me ha fascinado de conocer las creencias y doctrinas de esta iglesia, es que me ha obligado a cuestionarme y entender el "qué" creo yo, y el "por qué" creo lo que creo.
Hoy en día muchos evangélicos desinformados creen simplemente que el mormonismo es cosa "del diablo" y ni siquiera le prestan atención a lo que ellos creen, o erradamente se informan por publicaciones hechas por otros evangélicos, que de verdad en realidad tienen bien poco. Yo por el contrario opté ir a la fuente misma, leer el Libro de Mormón, ir a las iglesias mormonas, conocer personas de esas iglesias, hacer amistades, leer a teólogos y erúditos mormones, y ufff... uno se da cuenta que no es una religión sin base. Muy por el contrario.
Entonces... ¿por qué aún creo lo que creo y no soy mormón, mejor?
Me fascina la ciencia. En particular la biología, y más especificamente la microbiología. Descubrir más de Dios en su creación, se ha convertido para mi en algo que me hace vibrar y adorar en todo momento. Pero no todo es tan simple. Al meterse en el mundo científico uno se da cuenta que no son muchos los que todavía recuerdan y veneran al Creador de lo que se estudia. Muy por el contrario, a veces se hace un ambiente bastante hostil, donde teorías donde Dios queda completamente fuera cada vez adquieren mayor protagonismo.
Yo creo en la teoría de la evolución, aclaro inmediatamente. Cuando uno se involucra en la genética en profundidad, se hace dificil hacerse ciego a la evidencia y continuar abogando por teorías creacionistas "duras". De hecho a mí hacer eso me parecería un poco herético. Sentiría que estaría omitiendo un libro canónico, el de la creación misma, a la hora de sacar mis conclusiones doctrinales. Lo que no creo, eso sí, es en la evolución atea. Sin embargo me encanta leer escritos de personas que piensan de esta manera, y ver en qué basan sus puntos. A veces es sorprendente, y yo me admiro, y le digo a Dios: ¿Cómo pudiste hacer todo tan perfecto, en que hasta tu sola presencia pareciera que es "dispensable"?
¿Cómo entonces es que soy científico, y no me he hecho ateo?
Por último también me encanta estudiar las doctrinas y creencias de las diferentes iglesias cristianas. La mayoría de las veces me siento horrorizado, hasta avergonzado en las posiciones que las distintas iglesias tienen en relación a temas controversiales como la guerra, la homosexualidad, el aborto, la política, el ecumenismo, la libertad, predestinacion, bautismo, etc. Pero me gusta leer sobre las posiciones de hermanos que piensan distinto a mí (el típico protestante calvinista reformado promedio). ¡Y ha sido de mucha bendición! A veces termino furibundo (lo siento, no tengo una neutralidad inhumana, sólo soy una persona), pero también me sirve para pedir perdón por las quizás cuantas barbaridades que yo mismo creo, y hago o no hago que son tan opuestas a las que nuestro Dios esperaría de mí.
En fin. Creo que como dijo nuestro hermano, el "Creer es también pensar". Y doy gracias a Dios por esta imagen suya que plasmó en nosotros y nos permite hacer esto. Reflexionar. Establecer pilares firmes.
La verdad es que no me considero un pensador profesional, ni un filósofo ni nada de eso. De hecho soy bien mula en ese sentido. Pero me gusta hacerlo. Y después orar. Despues comentar con mi Katita al respecto. Y después ir a comer algo.