¿acaso de mí, que ni siquiera puedo hablar?
Ayúdame a creerte a Tí
Ayúdame a clamar a Tí, a voz en cuello.
Permíteme expresarte mis temores;
y ahuyéntalos...
Déjame saber que lo único seguro en mi futuro,
es que ahí estas tú.
Borra mi angustia, papá, porque el resto es trivialidad.
Borra mi angustia, porque tú velas por mí.
Sólo quiero depender de tí.
Gustavo, Abril 2005.