Todo esto de los campamentos fue agotador. No niego que vi la mano del Señor Todopoderoso, actuando muy fuerte en cada detalle, y en todas las cosas "macro".
Pese a eso no pude abrazarlo en mi vida personal. A ratos se me hizo esquivo... anhelé con todas mis fuerzas escuchar su consejo, pero se me hacía imposible. A veces creo que en esos días el Señor me enseñaba cosas en otra lengua, en otro idioma. Quizas en el área del servicio (donde lo escuché más claramente) pero en mi vida privada e individual... no lo pude oír. O quizas le oí, pero no le entendí.
Con esa sensación quedé despues de todo. Ahora estoy acá en mi casa, solo, intentando oírle y verle una vez más. Pero solo oigo el silencio, y siento su presencia callada.
Uno de los problemas más graves, creo que fue el partir desde Santiago ya cansado. Me preparé espiritualmente cerca de 3 semanas antes de ir (lo ideal hubiese sido más, pero no creo que al Señor le importe la cantidad, como la calidad) pero lo malo es que separé lo espiritual de lo físico.
Partí cansado fisicamente, y eso me cansó espiritualmente muy rápido.
Hace tiempo que mis "descansos espirituales" no me están dando el fruto que espero. Solo imagino que quizas haya cosas no resueltas, pero hace mucho tiempo que no puedo soñar como a mi me gusta hacerlo. No puedo crear en mi mente, relajarme del todo... en fin, ser como era hasta unos 2 años atrás... cuando estaba en la Universidad... antes de todo el gran cambio de vida...
En Neltume pude deleitarme de un pueblo hermoso, un paisaje espectacular y hermanos muy cálidos. Creo que fue una experiencia espectacular. Fue mi primer campamento de Servicio, asi que me sentí muy novato en todo. Admiro mucho la labor que hicieron los chicos que organizaron todo, y también feliz de ver como de una u otra forma el Señor les compensó en todo.
¿Lo que más me gustó de todo? El haber podido conocer tanta gente, tantas historias, tantas vidas. Ir viendo la provisión de Dios dia a día fue algo grandioso igualmente. También me gustó mucho el haber podido compartir con viejos amigos y conocidos.
Lejos Neltume fue lo mejor del verano.
¿Lo malo? Fue que mi agotamiento aumentó luego del poco sueño, y el estrés constante de estar teniendo que tomar resoluciones importantes a cada instante. Aunque no iba "a cargo" ni nada de eso, algunos cachitos me tocó resolver por ahí. Y eso agota.
Que genial fue que la Kati Griess estuviese ahi. Creo que ella se sentía más o menos como yo, y fue una muy buena colega. Ambos rabiamos al ver que no se estaban cumpliendo los horarios de descanso y que la gente ni se inmutaba.
Lo otro fue es que de tanto llenarnos de compromisos con la comunidad, al final no quedaba tiempo ni gente para cumplirlos todos.
Después me fui a Quino para preparar el campamento. Esos fueron los días más agotadores de todos. Simbolizados inmediatamente por la pesada carga que Romané, Paula M. y yo tuvimos que acarrear desde el terminal rural de Temuco hasta el de Bio Bio.
Gracias a Dios en el recinto estaban Leocricia y Rodrigo D. Junto a ellos inmediatamente nos pusimos manos a la obra para preparar el recinto. Fueron tres dias de intenso trabajo, en la cual mi primera y más grande preocupación era el Hantavirus que ronda por ese sector.
Si... fue un estres super grande. Ver que habia tanto que hacer, y tan pocas manos. Me sentí un poco impotente (por la falta de recursos) un poco frustrado (por lo poco que se podia hacer y por la poca seguridad que se podia garantizar) un poco enojado (por la poca mano de obra) todo acentuado por el cansancio físico de 10 dias en Neltume.
Cortamos maleza, acarreamos colchones, trapeamos, lavamos, encloramos, ventilamos, acarreamos mesas, leña, sillas, basura... ¡puf! Y llegaba la gente... y algunos ayudaban, y otros (la mayoria) no se daba por aludida.
Y empezó el campamento... casi sin que me diera cuenta, ni un respiro. Y empezó otro tormento... la famosa plata de la administración. Jeannette es una administradora top. hay que decirlo. Pero al principio la noté un poco desenchufada y eso me preocupó mucho. Sobretodo a la hora de los balances, pues todos los números en un principio eran rojos.
¿Nos iría a alcanzar la plata? ¿Por qué diantres vamos a hacer ese famoso paseo, que cuesta tan caro? Eran las preocupaciones que me dejaron con dolor de guata.
Más encima de todo eso, hice la estupidez (ahora lo veo como una verdadera estupidez) de empezar a preocuparme por el programa del campamento... es decir como si el director del día fuera yo, de ocuparme de que se cumplieran los horarios, de ser yo quien ubicara a la gente en las piezas, etc.
La inauguración de la cabaña fue toda una bendición. Fue muy especial. La ceremonia fue más linda de lo que habiamos imaginado junto a Kati G., sin mencionar que la cabaña en sí era mucho más digna de lo que habia esperado.
Ya en el segundo día del campamento el Señor me habló. Mientras me quejaba de todo lo cansado que estaba, de la rabia y frustración que tenía... Dios me consoló con una sola pregunta... ¿Qué significa servir para tí?.
De un golpe y porrazo se me vinieron tantas ideas a la cabeza, que me dieron ganas de llorar. Recordé a Jesús como un siervo. La diferencia entre venir a servir o a ser servido. La comparación alegre entre un siervo y un esclavo.
Recordé palabras de Jorge Atiencia y Ziel... ¿Cómo puedo pedir algo a los estudiantes si no soy capaz yo de hacerlas?
¿Qué es lo que me motiva a servir?.
Creo que mi actitud general empezó a cambiar desde ese momento. Cité a todos los directores de día, y les delegué lo que habia que delegar, y me empecé a ocupar de lo que requería que lo hiciera nada más.
Me sentí un poco más liviano pero aún habia problemas que no dejaban en paz. Los urgentes y los importantes.
La plata era de los urgentes. Sobretodo el famoso paseo. No habia suficiente plata para dos buses, pero tampoco tan poca gente como para irse en uno solo. Por otro lado los tíos de la cocina se quejaban de que la comida que habian comprado era muy poca, y mala.
Pensamos en arrendar un auto, pero fue llegando más gente y ya no cabiamos todos en el auto y un bus. En fin, al final gracias a la buena voluntad de Kati G. opté por quedarme y no ir al paseo, junto a Kathy M. y un grupito de otras personas.
Ese fue un dia, muy necesario, y el primero en cerca de 15 dias en que pude descansar algo.
No pude descansar del todo porque aún habia preocupaciones en mi cabeza.
Despues del paseo, ocurrió lo esperable (si hubiese tenido más fe) y que el Señor proveyó, y no solo no faltó, sino que sobró dinero. Por eso a partir de ese dia esa preocupación se alivió su resto.
Lo que más lamento... y esto lo lamento en serio y con dolor, es que en este campamento no pude compartir mucho con la gente. Ni con mi polola, ni con mis amigos, ni con los chicos que no conocía y a quienes deseaba conocer más. Quizás la máxima interacción la tuve cuando junto a Karen F. me tocó dar un taller, pero solo fue eso.
Secretamente envidiaba a la Joy (lo confieso) que pudo hacer labores pastorales. A cada rato la vi conversando con alguien en algun pasto, en algun rincón del salón, en alguna pieza. Pero yo no podia. Cuando tenia tiempo, no tenia las fuerzas, y cuando tenia las fuerzas, no habia tiempo.
En medio de todo esto surgieron los problemas con Kathy. Yo esperaba que sucedieran en algún momento, lo confieso, pues creo que es natural bajo las condiciones artificiales que se crean en un campamento, y además porque me conozco como soy cuando ando cansado, y debo decir que además la conozco a ella.
En medio de todo el ajetreo, no fui capaz muchas veces de estar con ella de la manera que nos hubiese gustado. Además me fue muy muy dificil hacerla partícipe de mis procesos. Y cuando lo hacía, no recibía el apoyo que esperaba, y lo entiendo, pues tampoco yo era claro al pedírselo.
En fin, ella me hizo el reclamo, y mi cabeza, mi corazón, mis energías, todo yo... se volcaron al problema aquel. En ese punto el campamento se me hizo como una música de fondo la cual estas cansado de escuchar y tu cerebro la obvía. Pero pese a mi intento inconciente de "desconectarme del campamento" surgían más y más situaciones que me obligaron al final a prestarles atención. Por ejemplo la Ani.
Un poquito menos que zombi, llegué al Congreso Estudiantil. Las cosas con la Kathy hicieron crisis, y tuvimos una discusión. Creo que fue bueno, porque asi no quedó la 'bala pasada'. Son temas que vamos a seguir tratando entre nosostros.
Lo mejor del campamento fue la interacción que pude observar entre los chicos nuevos y los más viejos. Me deleité en eso, aunque claro, solo pude participar desde lejos. Los temas de Marjorie I. a cada rato me llevaban a preguntarme como estoy viviendo la vida de Cristo en mi propia vida, y en que forma podia caminar junto a él en ese presiso momento en que me sentia yendo cuesta arriba.
El domingo llegaron mis papás a buscarme, y curiosamente, echandome al bolsillo mi trabajo de Asesor, mi edad y todo me sentí un poco rescatado y volví atrás en el tiempo a mis años de adolescencia. Fue rico, pero sabía que ese ya no era mi lugar.
En Melipeuco vi a casi toda mi familia. Contando creo que eran como 20-25 personas. Todos iban y venían. Fue un tiempo para disfrutar, pero claro está que no para descansar.
Insistí y me vine el miercoles de dia. Casi no encuentro pasajes, y el viaje fue pésimo y más cansador aún.
Ahora en mi casa solo, he intentado descansar, pero no lo he logrado del todo. Quiero leer... quiero escribir, pero no tengo inspiración. Duermo y no me siento mejor... La Kathy está en Valdivia, y vuelve el domingo...
En fin... ya comienza el año otra vez, y se acabaron las vacaciones.
PD. He escrito todo esto un poco para desahogarme y otro poco para leerlo y ver que opino. Se que ando un poquitito negativo, y espero se entienda que simplemente me comporto como el humano que soy. Amo mi trabajo en GBU, y pese a estos agridulces, no lo cambiaria por nada en estos momentos. Se que el Señor está tras todo esto, y en algo me está podando y me hará crecer.
Muchas bendiciones.
