Mi contacto con el Cyber Espacio

viernes, octubre 31, 2008

CRISTIANISMO, ESTÉTICA Y SOBREEXPLOTACIÓN DE LOS SENTIDOS


ALGO QUE DISFRUTO MUCHO DE LA MÚSICA CLÁSICA ES LA SUTILEZA DE SUS melodías. Son grandes piezas de música que en su extensión tienen breves trozos en que la melodía alcanza un "climax" y constituyen la belleza del todo.
Sería descarado de mi parte afirmar aquí que soy un fanático de la música clásica, pero algo que valoro muchisimo en ella es este hecho de ensalzar la belleza de lo simple, tener puntos de belleza que son bellos simplemente por existir donde están, y no es necesario repetirlos una y mil veces para que sean disfrutables. Esto último es lo que tiende a hacer la música pop. Agarra unos cuantos segundos de melodía y los repite incansablemente hasta que se graban en el oído, en la mente y el alma de quien escucha.
Claro que me gusta la música pop, pero cro que obedece a un estandar de estética tan reciente como también (para mi) aborrecible en el último tiempo.
Cuando enciendo el televisor veo tantos avisos comerciales y programas que al igual que la música pop realizan una sobre-explotación de los sentidos.

¡Disfruta!
¡Disfruta!
¡DISFRUTA!

Pienso que el disfrutar de esta manera va en cierta manera insensibilizando a la gente. Lo que antes te producía placer hoy dia es insuficiente para causar el mismo efecto. Igual que las drogas (una forma extrema de esto mismo) por lo tanto hoy dia tienes que comprar algo mejor y más estimulante.

¡consume!
¡consume!
¡CONSUME!

Otra cosa que disfruto mucho es sentarme, sentir la brisa y escuchar a los pájaros. Se que a muchos les gusta hacer esto (acto gratuíto, por lo demás), pero estamos tan acostumbrados a que nuestros tiempos de goce y disfruten estén acompañados por tecnología, ruido y otras cosas que pocos verían en este acto un "carrete"... jeje.

Pienso que la práctica de la fe cristiana es en cierto modo un volver a esta simplicidad natural. Ayer pude ir a una universidad a invitar a los estudiantes que estaban en los pasillos simplemente a orar.
Poco atractiva les pareció la idea, aunque muchos pidieron que nosotros lo hicieramos por ellos.
Los cultos cristianos poco tienen de atractivo a esta generación post-moderna tecnologizada, atontada por la tele y por internet. ¿y que haremos como iglesia? ¿Acomodarnos a los tiempos?
Pienso que todo es conversable, pero personalmente prefiero el silbido apacible en que la Palabra de Dios se ha revelado por milenios.

martes, octubre 07, 2008

MEJOR IMPOSIBLE...

HACE TIEMPO QUE PERDÍ PERIODICIDAD EN PUBLICAR MI BLOG...
en fin...

Hoy quiero comentar lo genial que es cuando uno ha tomado pasos de fe, y con el tiempo ve como ha dado en el clavo (o mejor dicho, como esta fe da frutos).

Es ver como el puente se arma bajo tus pies, y llegaste al otro lado. Miras atrás y el precipicio no era más que un zurco.
Es ver como la espesura se transforma en espacios abiertos.
Es aterrizar seguro después de un vuelo turbulento, pero no ser igual que antes del despegue.
Es como recuperar el alma que habias dejado por un pelo, pero ver que ha crecido y sienta mejor.

Sea como sea, estoy feliz y muy agradecido, porque los pasos de fe que en algún momento tomé están convirtiendose en trote y en carreras.
La vida es bella.
El que da la vida es bueno.

Gracias Dios.

martes, septiembre 02, 2008

PAISAJES EN MI MENTE

ANTES DE QUEDARME DORMIDO ANOCHE se me vinieron a la mente una serie de lugares, paisajes principalmente, que han quedado grabados en mi mente. Curiosamente de ninguno de ellos guardo una fotografía o algo, por lo que se que están cautivas en mis recuerdos, sin que nada me asegure que lo engañoso de mi memoria los haya modificado sin posibilidad de desmentirlo.

El primer lugar lo constituye un sitio hermoso. Lo visité varios años seguidos, a principios de mi adolescencia. Un lugar de bosque nativo, en la novena región. Con mi familia usualmente recorremos parajes alrededor de Melipeuco, donde vivien unos parientes. Por varios años fuimos a "los saltos", una serie de lugares anónimos e irrepetibles esparcidos a lo largo del recorrido del rio. Muchas veces subimos a pie, casi en forma de ritual, todos los hombres de la familia, en recorridos que facilmente nos tomaban toda la tarde, contra la corriente, sobre rocas resbalosas y afirmándonos cada uno con una caña. Cierta vez en medio del camino recuerdo que me adelanté a mis hermanos más chicos y algunos primos y quedé atrás a varios metros de mi abuelo. Ya llevabamos harto tiempo de recorrido, y estabamos en esa etapa en que uno camina en silencio, sorteando los obstáculos, pero sintiendo la compañia del resto, sin molestar. El río forma un callejón estrecho. Corre lento, pero con fuerza. Hay un pozón y un camino que se pierde bajo el agua. A los lados las paredes se eleban sobre unos 25 metros. Toda una serie de árboles, arbustos y plantas extrañas se expresan bebiendo del agua con sus raíces profundas, desde los muros de aquel lugar. Camino con seguridad, pero aún así mi paso es en falso. Me resbalo y me hundo en el pozón, y cuando me doy cuenta, el río me succiona a unos 2 o 3 metros bajo el agua, sumado a que en ese momento mis zapatillas, por el agua, pesan cada una una tonelada. Emerjo y me aferro a una raíz. Salgo, y todo sigue allí. Simplemente hermoso.

Recuerdo un viaje. Son las 2:30 de la mañana en Chile. Llevo casi seis horas sobre aquel avión. Todo está silencioso en la cabina, excepto por los ronquidos de alguna persona por allá lejos, y el sonido normal que llevan los aviones en pleno vuelo. Vengo de vuelta desde Panamá, y según estimo debemos estar sobrevolando Perú o bien el norte de Chile. Miro por la ventana, y entonces lo veo. Uno de los espectáculos más hermosos que recuerdo haber visto en mi vida. La luna ilumina todo desde la parte de atrás. En el horizonte veo las montañas imponentes de la cordillera de los Andes. Más allá de ellas parece que hay una tormenta eléctrica. Los colores emergen desde todas partes, rojos y azules, y blancos también. De pronto un enorme muro de nubes algodonosas se avecina a lo lejos. Es impresionante. Las nubes parecen enormes glaciares azulosos que lo llenan todos. Ya no me siento en un avión. Me siento en medio de un viaje al polo sur. Las estrellas se ven hermosas, como un lienzo sobre el que se dibuja esta escena.

El útlimo lugar no existe en la vida real. Es un trozo de un libro que escribí hace muchos años. Es el lugar que más siento como si fuese real. Dos columas de cerros de poca altura convergen a lo lejos en un lago azulado. Es de noche y llueve, pero la lluvia no es fria. De hecho no hace nada de frío. Todo el valle central está cubierto de pasto, de unos 50 centímetros de alto. Los árboles son abundantes en los cerros, pero casi ninguno en medio del valle. A lo lejos se ve una cabaña. Hay algo muerto a mi lado, y no es humano. Parece un murcielago, pero del tamaño de un hombre.


miércoles, agosto 13, 2008

PODER

«El poder puede ser algo extremadamente destructivo en cualquier contexto, pero cuando está al servicio de la religión, es completamente diabólico. El poder religioso puede destruir como ningún otro poder... Los que no reconocen autoridad sobre sí y que al mismo tiempo se cubren con un manto de piedad, son especialmente corruptibles. Cuando estamos convencidos de que lo que hacemos es idéntico al Reino de Dios cualquiera que se oponga a nosotros debe estar equivocado. Cuando estamos convencidos de que siempre usamos nuestro poder para fines nobles, entonces creemos que nunca nos podemos equivocar. Pero cuando esta mentalidad se posesiona de nosotros, estamos tomando el poder de Dios para nuestros propios fines... Cuando el orgullo se mezcla con el poder, el resultado es genuinamente volátil. El orgullo nos hace pensar que tenemos la razón, y el poder nos da la capacidad de imponerle nuestra visión de justicia a cualquiera. La unión entre el orgullo y el poder nos lleva al borde de lo demoníaco


Richard Foster
"Dinero, Sexo y Poder"

miércoles, agosto 06, 2008

MI IGLESIA

Vistas a la página totales

Entradas populares

Mis Blogs Visitados

Antigüedades

Seguidores