EL DÍA QUE NACÍ, SEGÚN LO QUE ME HAN CONTADO MIS PAPÁS, oraron por Kathy. Dieron gracias y pidieron al Señor que la protegiera y la cuidara para mí.
¡Cuántas veces recuerdo en mi adolescencia haber pensado en mi esposa! Me preguntaba quién sería, qué estaría haciendo... a veces me preguntaba si existiría si quiera.
Pero ya lo se. Ella existía y Dios la estaba cuidando para mí.
Se encargó de conocerla, y de que ella le conociera a Él.
Se preocupó de enamorarla y de capturar su corazón.
Le regaló una hermosa sonrisa, un corazón de oro y los ojos más lindos que hay en este planeta.
La tomó entre sus brazos y de a poquito la llevó donde estaba yo.
Un día nos conocimos. Al principio, no sabíamos que estabamos reservados el uno para el otro, pero ¿saben? un dia Dios me lo dijo a mí... Ella es. Ella va a ser tu esposa.
Vino un tiempo duro. Casi perdí la fe. Pensé que me había equivocado y que ella no era para mí. En 2 años al final, estuve dispuesto a dejarla ir.
Pero no. El Señor nos estaba dando una dolorosa caricia, pero caricia al fin y al cabo.
Conocimos el perdón. Vimos el lado B del amor.
Y el que nos amó, nos llevó juntos a amarnos otra vez.
Demolimos la mala base y partimos construyendo un amor sólido.
"No tengan miedo" nos dijo. Y decidimos no temer más.
Y ahora estamos aquí. A menos de 24 horas de unir nuestras vidas... ¡Porque anhelamos estar juntos! ¡Porque sabemos que hay promesas y oraciones sobre nosotros!
Mañana no pierdo mi soltería, mañana gano tu compañía.
Gracias por tu amor.
Gracias padres por sus oraciones.
Gracias Dios por mi esposa.